Sean muy bien venidos y bien venidas

Esta es La sirena urbana, un espacio producto del ocio y la disperción mental de sus perpetradores quienes se debaten entre presentar ideas propositivas o ser simplemente unos gueyes sin nada mejor que hacer más que desahogar su retorcido sentido del humor. Qué la disfruten...en lo que cabe...

lunes, 20 de agosto de 2007

Uno del libro vaquero

Qué onda jijas de su mal dormir.
Aquí les caigo con mi primera contribución.
El worst seller del año, el mayor insulto a Rulfo, léase bajo su propio riesgo y si su perversidad es lo suficientemente inmensa, disfrutenlo. cualquier comentario... ya sé, la verdad no vale la pena comentarlo. Bueno, se los dejo ahí no más...

El tío Ramiro
Hoy me vinieron a avisar que se murió el tío Ramiro. Vino mi hermano el Parco a decir que amaneció tieso en su hamaca. Que ya estaba enfermo desde hace tiempo y eso lo mató.
Pero todos saben que murió de soledad, que desde que perdió a la tía Bertha no fue el mismo. Yo tenía diecisiete años cuando eso, pero ya era todo un hombre: en el pueblo se crece rápido, como la hierba de monte.
Dicen los que lo vieron que le daba por pasear en la noche y que casi no dormía. Y es que la tía siempre fue muy buena con todos, conmigo también. Ella fue quien me enseñó a ordeñar las vacas sin maltratarlas… ¿qué habrá pensado el
tío cuando se le fue la tía Bertha.?
Y ahora caminar tres horas bajo el sol calcinante para despedirme del tío Ramiro, ni que estuviera loco, que se regrese el Parco, ella y yo nos quedamos.